5/30/2013

Grandes empresas, pequeños impuestos

Las principales empresas del Ibex, durante el año 2012 han dejado de ser aportantes masivas de impuestos para Hacienda. En 2012, la cantidad que pagaron al fisco en concepto de impuesto de sociedades supuso unos 4200 millones de euros, cantidad reducida a casi la mitad con respecto al ejercicio 2011.

El motivo de dicha drástica reducción es, por un lado, la situación coyuntural de crisis económica, la cual produce menos beneficios o pérdidas en dichas empresas, con el consiguiente menor pago de impuestos por parte de las empresas. Lo cual no sólo supone un menor pago de impuestos este año, sino que da derecho a aplicación en ejercicios futuros de deducciones fiscales.

La recaudación se está viendo salvada por empresas como Endesa, Telefónica o Repsol, las cuales aportaron a Hacienda, en concepto de impuesto sobre sociedades en torno a 1000 millones de euros. Sin dicha aportación la aportaciones de tasas liquidas por parte de las empresas sería negativo para Hacienda.

Empresas como ACS y Banco Popular se situan en el lado opuesto de las anteriores citadas, las cuales debido a las pérdidas que estan obteniendo, las cuales giran en torno a los 2.500 y 3.400 millones de euros respectivamente, han generado el derecho de aplicación de unas deducciones fiscales por unos 1.000 millones de euros.

Pese a dichos datos, el tipo impositivo real efectivo que pagaron las empresas de Ibex el año 2012, con respecto al año 2013, aumentó en un 3%, del 17% al 20%, el cual sigue estando a una distancia considerable del tipo oficial, el cual se situa en el 30%. No ocurrió lo mismo con las bases imponibles a aplicar a dichos tipos, lo que produjo el descenso de la recaudación. Todo esto, unido a las deducciones y otros beneficios fiscales a las que tienen derecho las grandes empresas explican dicha situación.

Ello se produce en un contexto en el que el Gobierno permanece buscando incrementar la recaudación fiscal por diversos cauces para combatir el déficit público.

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