12/05/2010

Qué son la inflación y la deflación


La inflación


Representa el dinero de más que se necesita para vivir exactamente igual que el año anterior (o cualquier otro período a que se refiera el dato de inflación).

Por ejemplo, si la inflación de un año es el 4% quiere decir que se necesita un 4% más de dinero para vivir exactamente igual que el año anterior. El que viviese el primer año con 10.000 euros necesitará 10.400 euros al año siguiente para vivir exactamente igual que el año anterior vivía con 10.000 euros. Si el segundo año sigue viviendo con 10.000 euros vivirá un 4% peor, es decir, tendrá que recortar algún gasto porque no tendrá dinero para hacer las mismas cosas que el año anterior.

Una inflación alta es mala para la economía porque lleva a una espiral de subidas de precios continuas que dificulta la planificación y el éxito de las inversiones, lo que termina por destruir empleo.

Las pequeñas diferencias en el corto plazo suponen diferencias importantes en el largo plazo:



Año Inflación 2% Inflación 3% Inflación 4% Inflación 5%
1 100 100 100 100
5 108,24 112,55 116,99 121,55
10 119,51 130,48 142,33 155,13
20 145,68 175,35 210,68 252,70
30 177,58 235,66 311,87 411,61
40 216,47 316,70 461,64 670,48
50 263,88 425,62 683,33 1.092,13


A la hora de invertir la frontera entre ganar o perder está en la inflación. Toda rentabilidad que se obtenga inferior a la inflación supone una pérdida real.

Cuanto más baja sea la inflación más estable es la economía y más riqueza se crea como consecuencia de esa estabilidad.

La inflación alta perjudica especialmente a los que tienen más dificultad en aumentar sus ingresos, que suelen ser los más pobres. 

La inflación es consecuencia directa de las decisiones de los políticos. El intervencionismo, la burocracia, los impuestos altos, etc. hacen subir la inflación. 


La deflación


Es lo contrario de la inflación. Los precios bajan y cada vez se necesita menos dinero para vivir exactamente igual que el año anterior. Pero también bajan los sueldos y la dificultad para devolver las deudas ya contraídas aumenta porque cada vez se gana menos dinero. La deflación es muy mala para la economía. El hecho de que las cosas cada vez valgan menos hace que el consumo se retraiga enormente esperando precios bajos. Ganar cada vez menos dinero, incluso aunque no se pierda poder adquisitivo por la bajada de los precios, es demoledor para la psicología humana.

El mejor escenario es una inflación lo más cercana a cero posible.