12/09/2010

Triangulo Simétrico

El triangulo simétrico aparece tanto mercados alcistas como bajistas y no provoca ningún cambio de tendencia ya que tan sólo implica un descanso lateral dentro de la tendencia existente.

Siendo el triangulo simétrico una figura muy común. Sus implicaciones suelen tener una fiabilidad alta.

El triangulo simétrico se compone de una fase de zigzag donde podemos localizar como poco dos mínimos relativos ascendentes, puntos 2 y 4 del gráfico, (por los que pasamos una línea de tendencia alcista) y dos máximos relativos descendentes, puntos 1 y 3 en el gráfico, (por los que pasamos una línea de tendencia bajista).

El triángulo simétrico idóneo es aquel que consta de tres puntos por arriba y tres por abajo siendo el último apoyo fallido, es decir, que no llega a tocar la línea de tendencia. Esto es un síntoma de que la rotura del triángulo está cercana.


Podemos establecer un momento aproximado en cuanto a cuándo se producirá la rotura del triángulo. El método consiste en medir la longitud del triángulo desde su primer punto hasta el vértice (punto donde convergen las dos líneas de tendencia trazadas). Si calculamos cuántos tiempo dura ese triángulo por lo general la rotura siempre tendrá lugar entre el 50% y el 75% del tiempo total. Si la rotura es anterior no es muy problemático. Sin embargo, si la rotura se retrasa demasiado el precio se acercará demasiado al vértice y entonces las implicaciones alcistas o bajistas que tiene esta formación quedan muy reducidas haciendo aconsejable no utilizarla en estas ocasiones. Como se trata de una formación de continuación de tendencia la rotura por parte del precio debe producirse en favor de la tendencia, es decir, si estamos en una fase alcista y aparece un triángulo simétrico debemos esperar que rompa hacia arriba. Si en lugar de esto lo que se produce es la rotura de la línea de tendencia inferior debemos ignorar cualquier objetivo y dar por fallida la formación.

El objetivo de la formación se calcula midiendo la altura del triángulo, es decir, la distancia entre las dos líneas de tendencia tomada desde el punto uno. Esta distancia se proyecta desde el punto donde el precio perfora la formación y nos da un objetivo mínimo de hasta dónde continuará la tendencia. Existe otra opción para calcular el objetivo del triángulo donde se introduce el concepto del tiempo. Se trata de trazar una línea paralela a la directriz alcista que une los mínimos dos y cuatro. Cuando el precio alcanza esta línea daremos por alcanzado el objetivo. El problema que acarrea esta manera de calcular la proyección es que cuanto más tiempo tarda el mercado en llegar a la línea más alto es el objetivo ya que se trata de una línea ascendente. De los dos métodos el primero suele ser más fiable.

El comportamiento del precio dentro del triángulo suele identificarse por movimientos en zigzag de tres olas. Mirar este ejemplo:


En ocasiones se puede utilizar el triángulo para comprar y vender dentro del mismo. En una tendencia alcista deberíamos tomar como puntos de compra la línea de tendencia inferior, y cerrar las posiciones en la línea de tendencia superior. En el caso de una tendencia bajista venderíamos en la directriz de arriba y cerraríamos la posición en la de abajo. El hecho de operar de modo distinto según cuál sea el tipo de mercado en que nos encontremos responde a que siempre hay que operar a favor de la tendencia principal.

El comportamiento del volumen del mercado durante la formación suele ser: descendente a lo largo del triángulo. volumen alto en la rotura o perforación de la directriz. si se produce un pullback el volumen debe ser muy bajo. cuando el precio se encamina al objetivo el volumen crece de nuevo.

Ejemplo de triangulo simétrico: